domingo, 4 de junio de 2017

La democracia no ha sobrevivido.



Autor: Ángel Cristóbal Montes.

El catedrático de Derecho Civil, que participó en el proceso constituyente español de 1978, da su punto de vista en el año 2013 sobre el estado de la democracia en España. Para ello, muestra la historia española (desde allá por 1789, incluso con referencia a los árabes que vivieron en la península durante siglos) para tratar de explicar algunas de las tendencias nocivas en política, nuestra insuficiente preparación como ciudadanos y en general desgrana con sencillez y solvencia la situación en que nos encontramos. Dada la fecha en que fue escrito, se ciñe al bipartidismo, por lo que no muestra su punto de vista sobre nuevos grupos políticos como Podemos o Ciudadanos, a pesar de lo cual sus observaciones resultan a todas luces acertadas.
Este texto es muy recomendable, en especial al tener en cuenta que, desde su regreso de Venezuela a Zaragoza en 1972, ha sido un protagonista, un espectador de primera mano, de los hechos que llevaron a la actual democracia y del modo en que posteriormente se desarrolló. El lector encontrará unas cuantas reflexiones por las que merece la pena acercarse a estas páginas, aunque qué duda cabe que la verdad que Cristóbal Montes desgrana negro sobre blanco hace pupa al ego de nuestra sociedad. Queda mucho por aprender.

jueves, 1 de junio de 2017

El coronel no tiene quien le escriba.



Autor: Gabriel García Márquez.

El coronel visita el puerto cada viernes en espera de una carta que nunca llega. Su esposa y él apenas comen y venden lo que pueden de entre los objetos de su casa para obtener algo de dinero. Han perdido a su hijo y de él solamente les queda como recuerdo un gallo, al que crían para que más adelante pelee y obtener con él con qué vivir. Octubre se vive por el protagonista como un mes nefasto.
Esto me encontré y éstos son los personajes y sucesos principales de la novela. En el primer capítulo, quizá también en el segundo, me topé con una prosa aparentemente sencilla y escueta que contaba mucho con una evidente economía de palabras. Por ello y porque la novela es muy corta, la terminé. Sin embargo, como siempre que uno lee una novela reconocidísima, bajo lo que se dice hay muchísimo más de lo que a primera vista se ve. Con que uno investigue unos minutos en cualquier web descubrirá posibles significados de todo lo que cité al comenzar. Como de todo apenas había intuido la mitad, y eso siendo benévolo conmigo mismo, me encuentro (una vez más) en un dilema a la hora de criticar un texto, pues necesitar de explicaciones para ver lo que no vi por mí mismo y que al final cada uno pueda interpretar una cosa diferente es, sin duda, riqueza pero no me atrae. Quizá porque no voy a aparecer haciéndolo en una edición de Cátedra dando mi versión u opinión. Creo que prefiero las novelas en las que, con riqueza de expresión, palabras acertadas u otros méritos, me pueda quedar con la sensación de haber captado en cierto modo lo que el autor pretendía contar. ¿Será que mi comprensión o capacidad es limitada y debo dedicarme a textos escritos con menos aspiraciones? ¿Será que me cuesta apreciar la maravilla de encontrar decenas de significados según quien lo lea? Quizá. Les dejo a otros el placer de extasiarse con esta joya. 

martes, 30 de mayo de 2017

Kaidara (Amadou Hampâté Bâ)


Título completo: Kaidara. Cuento iniciático peule.
Título original: Kaïdara.

Se trata de una narración de origen oral en la que tres amigos salen en un largo viaje a buscar a Kaidara, dios del oro y del conocimiento. Durante el mismo, como enseguida intuirá el lector, los acontecimientos tendrán una carga simbólica que son una de los puntos más atractivos de la historia: el afán pedagógico que contar este cuento conlleva. Uno de esos compañeros se convierte pronto en protagonista absoluto y asistimos a su deseo de conocer, de saber. 
Aunque la estructura, claramente perceptible, de la historia hace que la misma sea a veces pesada y repetitiva, una vez superada la que podríamos definir como su primera parte se lee más amablemente y despliega su interés y riqueza. Estamos ante un clásico de la literatura africana (concretamente "peule" o de pastores del sahara que viven en más de quince países africanos), que se lee enseguida pues es muy cortito y creo que abre las puertas a acercarse a una ficción rica, sugerente y distinta.

jueves, 11 de mayo de 2017

Shadowmancer (G. P. Taylor)


Título completo: Shadowmancer. El hechicero de las sombras.
Título original: Shadowmancer.

Varios niños que viven o llegan repentinamente a Whitby, un pequeño pueblo de la Inglaterra del siglo XVIII, descubren que tienen algo en común: un deseo de luchar o desenmascarar de alguna manera a Demurral, el párroco del pueblo, quien hace años que se ha alejado de su misión pastoral para abrazar las fuerzas malignas y acaparar poder, tanto material como mágico, en su persona.

Esta historia, sin duda del género fantástico, es una lectura juvenil que ha sido traducida a decenas de idiomas y que incluye hechizos, monstruos fantásticos, persecuciones y aventura. Se trata de un género que a día de hoy, si no me falla la memoria, todavía tiene que ofrecerme un título apabullante que me haga hablar maravillas. De este libro, como esperaba al estar dirigido a un público adolescente o no del todo adulto en general, puedo decir que me ha provocado bastante poco interés a pesar de que buscaba una lectura ligera y entretenida con pocas pretensiones. Buena parte de los personajes (con la excepción del malvado Demurral y su desgraciado ayudante Beadle) podrían estar mejor definidos y haber dado más de sí en la narración. Claro que, a juzgar por el éxito editorial que al parecer es, a la edad adecuada debe de tener su encanto y, nunca mejor dicho, magia.


lunes, 1 de mayo de 2017

Nudo de sangre (Agustín Sánchez Vidal)



Cuando me encuentro ante la posibilidad de leer una novela de aspecto entretenido y bastantes páginas (más de quinientas en este caso), me lo pienso dos veces porque me cuesta siempre pensar que una historia para pasar el rato y enterarme de pasada de alguna cuestión histórica merezca tanto tiempo de lectura. Por otro lado, en buena parte de las ocasiones en que me lanzo a hacerlo, me encuentro con historias entretenidas, que parecen enseñarte o al menos darte a conocer algo nuevo, y bien diseñadas y escritas, al menos en el sentido de provocar interés.
Una noche de 1780 Sebastián de Fonseca asiste a una obra de teatro que habla del imperio Inca; en el descanso aparece asesinado alguien relacionado directamente con esta representación, y dado que la misma tenía también algo que ver con familiares suyos, termina viéndose obligado a investigar sobre esta civilización y a sortear enemigos con grandes influencias en su entorno. 
Así comienza la novela. De primeras me fui sintiendo atrapado por los hechos que le sucedían a Fonseca, los personajes que le rodeaban, los típicos -en estas novelas- documentos antiguos que prometen un misterio, etc. Poco a poco, y seré algo abstracto para no adelantar ningún acontecimiento, mi sensación fue la de que ese halo interesante de misterio se apagaba o difuminaba para dar paso, un poco en exceso para mi gusto, a la mera aventura, el te pillo o no, el me descubrirán cuando vaya allí o no, y ese tipo de cosas. Por otro lado, el gran rigor que sin duda Sánchez Vidal imprime en su narración, repleto de nombres reales de jefes incas, linajes, dioses, ríos, ciudades... hace al menos para mí un cierto embrollo a veces difícil de seguir en su intento por explicar lo que el protagonista va buscando; y a veces ese ir buscando algo tampoco queda claro con qué objetivo sucede. Es decir, bien avanzada la novela, más allá de sortear ciertos peligros humanos o naturales, tuve la sensación de que habían sucedido pocos acontecimientos reseñables que supusieran un motivo para continuar pegado a las páginas del libro, ni que los personajes principales derrocharan un carisma inigualable. Como la lectura es bastante ágil (quizá pudiera serlo algo más), hice un esfuerzo por terminarla, pero no me ha provocado un interés enorme y creo que en el género histórico, aunque tiene su encanto y tampoco digo que sea mala porque no lo es, hay otros libros con más gancho, Bien es cierto que la civilización inca posee un encanto particular que al lector le puede interesar y que sin duda ha sido uno de los motivos por los que, al final, he querido seguir adelante y terminar la lectura de la novela.

lunes, 17 de abril de 2017

Apocalípticos e integrados (Umberto Eco)


Título original: Apocalittici e integrati.

Necesitaría unos cuantos años y cientos de lecturas para poder hacer una crítica consistente al conjunto de ensayos que conforman este libro. Los conocimientos de Umberto Eco con respecto a los temas que se tratan son amplísimos y muy fundamentados, por lo que me puedo limitar a opinar sobre el simple hecho de si merecen la pena de ser leídos o se ha de salir corriendo nada más toparse con ellos.
Eco comienza hablando de quienes auguran el declive irreversible de la humanidad (apocalípticos) ante la pérdida de la calidad cultural y quienes ven con buenos ojos que las manifestaciones culturales lleguen a todo el mundo (integrados); esto explicado deprisa y mal, pero para entendernos. Después se analizan conceptos como cultura de masas, lo kitsch... y se estudian en profundidad medios de expresión como el cómic, la televisión, la novela, así como los modos en que en los mismos se caracterizan los personajes, se homogeneizan ideas y , en definitiva, se transmite de un modo explícito o implícito cierto tipo de contenidos. Finalmente se relacionan la música y la radio con la cultura de masas y se retoma, como se hace constantemente en estas páginas, la reflexión de si la propagación cultural a las masas y el modo de hacerlo de quienes fomentan dicho proceso tienen consecuencias positivas, negativas o de ambos tipos.
Cuesta leer los ensayos muchísimo; ha sido un libro cuya lectura he compaginado durante muchos meses con la de otros, pues el nivel de atención y reflexión que requiere es altísimo. Fue escrito durante la década de los sesenta, lo cual no le resta interés, pero evidentemente llamará la atención de quienes se preocupen por los conceptos que acabo de citar y se vean capaces de acercarse a una lectura exigente y atenta. No en vano, como podéis ver, la colección en que esta edición se incluye es "ensayo - filosofía". Así pues, con un poquito de ganas permite acercarse a reflexiones jugosas que invitan a conocer más.

lunes, 10 de abril de 2017

Skyfaring (Mark Vanhoenacker)


Creo recordar que adquirí este libro en un aeropuerto, quién sabe si en Islandia, en la escala en Berlín o en la parada de regreso en Londres. Me pareció atractivo que un piloto se molestase en contar con pelos y señales los diferentes aspectos de su profesión: el aprendizaje, la motivación para querer dedicarse a ello, cómo se vive el hecho de dormir en diferentes ciudades del mundo y el consiguiente jet lag, etc. 
El libro efectivamente ofrece eso. Quizá no haya acudido a estas páginas en el mejor momento lector, pero el caso es que se me ha hecho tremendamente cuesta arriba. La sensación que tengo es la de que o te chiflan los aviones y volar o la mitad de lo que cuenta te parecerá tedioso y poco interesante. No cabe duda de que no parece dejarse nada por contar, así que en el fondo poco se le puede criticar; ni tampoco estamos ante una novela, por lo que la amenidad es quizá menos exigible. Pero el caso es que me motivaba bien poco conocer innumerables detalles técnicos, reflexiones interminables sobre el aire y sus caprichos por citar un caso... y esperaba quizá un documento más personal, que en parte también lo es cuando, como señalé antes, menciona las relaciones entre los pilotos, éstos y el resto de la tripulación, cómo se planifica el viaje según el tiempo atomosférico, la desubicación que provoca estar aquí y allá en pocas horas, etc.
Al final he sacado ganas para terminarlo con mucha paciencia y por aquello de no desperciar la oportunidad de leer algo en inglés. Y poco más.