Título original: The mystery of the burnt cottage.
Este verano mi propuesta firme ha sido la de atacar los casi incontables libros que tengo por casa sin leer en lugar de dejarme tentar por los que veo en la biblioteca cuando voy allí a leer y disfrutar del estupendo fresco (al menos en la del antiguo matadero). Sin embargo, terminé saltándome mi propia norma al considerar que sería una buena idea tomar prestada una novela sencilla para público juvenil que me sirviese para entretenerme en el trayecto de ida y vuelta a Madrid que pensaba disfrutar.
Así que terminé yendo a la sección infantil y tomando prestado este título, creyendo erróneamente, al ver quién era la autora, que estaba ante un misterio de los célebres Los Cinco. Pero no, esta pandilla no son ésos, sino unos que en España no tenían nombre como pandilla sino que simplemente fueron "los de la serie Misterio", y cuyos enigmas, tengo entendido, envejecen mejor que los de Los Cinco cuando se leen siendo adulto.
Éste es el primer título de la serie de este grupito de chicos de en torno a once años, que, tal como indica su título, tratan de averiguar antes que el policía de la localidad quién ha podido incendiar la villa del señor Hicks. Irán construyendo una lista de sospechosos, encontrando pistas, adquiriendo experiencia... y se deja leer bien -siempre que uno asuma el público al que originalmente va dirigido-, porque se hallan nuevas pistas continuamente y el desenlace no está nada mal. A diferencia de otras series de novelas de esta autora e incluso de otros autores, aquí pesa más la deducción y el misterio que la acción en sí, lo cual va en favor del lector que busque algo más que mucho movimiento o prisas.
Una vez más, es de agradecer el estilo y el vocabulario cuidado y formal que, cuando fue escrita, se puede encontrar en la novela. Merece la pena, de vez en cuando, acercarse a títulos para público no adulto, por aquello de leer algo diferente y dejar salir al niño que todos tenemos dentro.
Así que terminé yendo a la sección infantil y tomando prestado este título, creyendo erróneamente, al ver quién era la autora, que estaba ante un misterio de los célebres Los Cinco. Pero no, esta pandilla no son ésos, sino unos que en España no tenían nombre como pandilla sino que simplemente fueron "los de la serie Misterio", y cuyos enigmas, tengo entendido, envejecen mejor que los de Los Cinco cuando se leen siendo adulto.
Éste es el primer título de la serie de este grupito de chicos de en torno a once años, que, tal como indica su título, tratan de averiguar antes que el policía de la localidad quién ha podido incendiar la villa del señor Hicks. Irán construyendo una lista de sospechosos, encontrando pistas, adquiriendo experiencia... y se deja leer bien -siempre que uno asuma el público al que originalmente va dirigido-, porque se hallan nuevas pistas continuamente y el desenlace no está nada mal. A diferencia de otras series de novelas de esta autora e incluso de otros autores, aquí pesa más la deducción y el misterio que la acción en sí, lo cual va en favor del lector que busque algo más que mucho movimiento o prisas.
Una vez más, es de agradecer el estilo y el vocabulario cuidado y formal que, cuando fue escrita, se puede encontrar en la novela. Merece la pena, de vez en cuando, acercarse a títulos para público no adulto, por aquello de leer algo diferente y dejar salir al niño que todos tenemos dentro.

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