lunes, 22 de octubre de 2012

Wernher von Braun. Entre el águila y la esvástica.



Autor: Javier Casado.
Casado, ingeniero aeronáutico, escribe la biografía de Wernher von Braun, figura clave en el desarrollo de los programas espaciales durante el siglo XX.
Von Braun favoreció, con su desarrollo de cohetes durante la segunda guerra mundial en Alemania y, después, trabajando en y para Estados Unidos, el progreso técnico que, a la postre, permitiría aspirar a lanzamientos cada vez más potentes, tanto como arma como en su aplicación aeroespacial. Su enorme carisma arrastraba a sus compañeros alemanes a trabajar con tesón y convencía a pequeños trabajadores y mandamases para apostar por llegar, un día, al espacio, a poner a un hombre en órbita y, como por fin sucedió, a llegar a la luna.
Llegaría a codearse con figuras tan conocidas como Walt Disney –con quien participó en programas de televisión científicos de carácter divulgativo- o J.F. Kennedy y a estar a escasos metros de Hitler y de algunos de los terribles lugares que creó, lo cual le costó a von Braun ser tildado de nazi el resto de su vida.
Lo bonito de esta biografía es que permite conocer bien la personalidad de von Braun a la vez que recorremos los sucesos de su ajetreada vida dentro de un marco histórico explicado con claridad; además, se observan enlaces frecuentes con otras personalidades y con organismos que también quedan definidos por sus acciones o por correctas descripciones de Casado (como el gobierno estadounidense, la NASA desde su creación, etc.), así como el avance constante, detallado paso por paso, en el campo aeronáutico con explicaciones técnicas ajustadas al lector medio.
Muy recomendable a poquito que nos dé curiosidad saber algo más del Apollo, el Sputnik, la Guerra Fría o los porqués de las decisiones gubernamentales estadounidenses, por citar algunos ejemplos.

lunes, 8 de octubre de 2012

Duma Key (Stephen King).



Durante las casi ochocientas páginas que tiene el libro, King narra la historia de un arquitecto que, tras sufrir un accidente que podría haberle dejado secuelas mucho peores que las suyas (algunas costillas rotas, fractura craneal y la pérdida de un brazo), se traslada a Duma Key para disfrutar de la tranquilidad de una casita situada en la playa, alejada de casi todo y donde podrá recuperar poco a poco la capacidad de caminar y, lo que es más importante, las ganas de vivir.
Una vez instalado e iniciado el proceso de recuperación a pequeños pasos –y nunca mejor dicho-, entrará en contacto con un par de personas que viven en otra casa cercana, a las que irá conociendo en sus regulares visitas. Por otro lado, también aconsejado por los especialistas que le atendieron en el hospital, retoma su antigua afición por la pintura, que de repente le ofrece enormes satisfacciones, ya que recibe numerosas felicitacion...
es de quienes le rodean.
Poquito más se puede contar sin anunciar lo que después comenzará a suceder. Baste decir que, tratándose de Stephen King, cabe esperar que dentro de la normalidad absoluta que esta historia presenta en un principio, sucedan cosas extrañas y no del todo explicables pero, característica de este autor, narradas con lograda naturalidad y sencillez. Puede que, por ejemplo, su repentina inspiración artística no sea una casualidad o que tampoco lo sea que otro de los habitantes de la playa también se encuentre allí tras sufrir un accidente…
Por un lado, hay que admitir que este autor sabe dar un toque personal a sus historias. En el caso de esta novela, el ritmo podría calificarse de lento durante un setenta por ciento de la narración, a pesar de lo cual consigue mantener el interés mediante la descripción amena, natural y simpática de los escasos personajes que llevan el peso principal de los acontecimientos. Lo raro, lo extraño, lo oscuro, va sucediendo y apareciendo tímidamente y en dosis ajustadas para que resulte verosímil y obtener esa mezcla muy de King que consiste en unir lo inusual con entornos creíbles. Por otra parte, opino que el número de páginas resulta excesivo teniendo en cuenta lo que se pretende contar (lo que también es habitual en la obra de este autor) y que, conforme se descubre con claridad el fondo de lo que está sucediendo, se entra en explicaciones algo confusas, en demasiadas referencias a personas lejanas al tiempo de la historia que se cuenta y, además, lo sobrenatural termina resultando quizá un poco increíble al final.
En definitiva, no me ha parecido una maravilla y le habría quitado un buen número de páginas sin dudarlo, aunque se deja leer si se pilla con ganas. Para quien no haya leído nada de King, son muchísimo mejores –y más creíbles- novelas como Misery, Cujo o El Resplandor.

viernes, 21 de septiembre de 2012

El tiempo amarillo (Fernando Fernán-Gómez)



En estas memorias, que abarcan hasta 1997, Fernán-Gómez habla de su vida como actor, escritor, testigo de la historia española… Su renombre en el mundo de las letras me animó a leer las setecientas páginas que dedica a esta especie de autobiografía.
He sido capaz de leerla por entero (con la excepción de un capítulo en forma de diario sobre el rodaje de una película, que me pareció insulso), así que algo tendrá. Sin embargo, en general me ha parecido que está escrita de un modo tal que termina cansando. No sé si pueda ser el excesivo detalle con que describe las cosas, como si estuviesen pasando en este mismo momento, o la intrascendencia de muchas de las cosas que cuenta… o quizá el deseo por mi parte de que a través de sus palabras llegase a conocer mejor la España que él vivió; pero esto queda, aunque presente, en un segundo plano, salvo en lo referente a las penurias económicas y como actor en ciernes.
Quizá lo más entretenido sea disponer de este libro en casa y ver algunas de sus películas para a continuación ver qué es lo que él opina de las mismas; así como enterarse de a quién conoció, por ejemplo a Jardiel Poncela, quien a veces escribía pensando en él como actor para alguno de sus personajes o trataba de que los críticos le mencionasen e hiciesen visible.

martes, 11 de septiembre de 2012

Mujeres de Marruecos (VV.AA.)


Este libro es una recopilación de textos de diversos tipos. Buena parte de ellos son artículos de revistas publicado en los años cincuenta del siglo XX. Otros son textos provenientes de tradición árabe, tanto oral como escrita.
Los textos están agrupados en cinco secciones: usos y costumbres, historia y sociedad, mitos y leyendas,  relatos y, por último, poemas y canciones.
En las dos primeras el lector puede descubrir aspectos difíciles de estudiar –por su inaccesibilidad- de la vida de la mujer en Marruecos: cómo son las casas por dentro, los ritos de casamiento y de divorcio, la relación entre la madre y su hijo, el lugar de la mujer en ese tipo de sociedad y los cambios acaecidos durante el siglo XX, etc.
En las tres restantes se explican y se leen textos cuyo protagonista es la mujer, sus penas y alegrías, sus modos artísticos de expresarse…
A buen seguro, si los leéis, estos artículos os permitan conocer nuevos aspectos de la vida de la mujer y adoptar un punto de vista más fundamentado sobre su grado de libertad, de formación, de estima por parte del hombre y, en definitiva, de felicidad que la mujer marroquí disfruta en la actualidad o, al menos, hasta hace unas pocas décadas.



lunes, 3 de septiembre de 2012

Las preguntas de la vida (Fernando Savater).




En este libro, el autor se propone dos cosas: dar una cierta base a un estudiante de bachillerato que vaya a vivir su, quizá, último contacto con la filosofía en toda su vida, o bien ayudarle a cualquier persona en general con ganas de adentrarse en un terreno a veces tan complicado. No hace falta qué diga cuál de los dos casos es el mío.
Afortunadamente, Savater no se limita a repetir las mismas cosas que uno se encuentra en otros libros de filosofía o en el instituto; es decir, no elabora un resumen de la historia de la filosofía y cita en orden cronológico a los filósofos más conocidos y respetados y sus diversas ideas. Va un poco más allá, o más acá –eso ya lo ha de decidir el lector, supongo- , y se detiene en unos cuantos conceptos fundamentales desde el punto de vista filosófica y reflexiona en voz alta, con un poquito de subjetividad, de toque personal, sobre los mismos. Como es de esperar, cita a filósofos de nombre a menudo archiconocido –otros no tanto-, pero no a modo de aburrida letanía sino con el objetivo de ofrecer varias perspectivas sobre el tema que esté tratando en ese momento. Así, dedica un capítulo a cada concepto y habla de la muerte, la razón, el yo, el lenguaje, el universo, la libertad, lo natural, la sociedad, el tiempo…
Está claro que si uno se propone hablar de los reyes godos o de la teoría de la relatividad, la probabilidad de que el oyente encuentre muy ameno el tema y la explicación correspondiente no es muy alta, no al menos tanto como si nos cuentan un chismorreo o una historia de suspense. Quiero decir que hay que coger este libro con cierto ánimo de aprender cosas que, como bien sabe el autor, a menudo olvidamos, sobre las que no reflexionamos o que directamente no parecen merecer nuestro tiempo ni esfuerzo. Pero en mi opinión Savater explica con cierta sencillez, para todo el mundo (o al menos para los mínimamente interesados en atreverse a filosofar un poquito), estos conceptos, las varias perspectivas que ha habido siempre (¡y sigue habiendo, he ahí lo interesante, la repercusión directa en nosotros!) sobre ellos, y con afán didáctico se va haciendo preguntas en voz alta para hacernos ir de un lado a otro y, en definitiva, hacernos pensar. Procura con éxito no abusar de terminología complicada y que, al menos así ha sido en mi caso, el lector se detenga a reflexionar, entienda el porqué de algunas ideas que a veces casi sin saberlo tiene sobre conceptos básicos de nuestra existencia y se quede con dudas diferentes a las que tenía en un principio.
Porque, como bien dice Savater, la filosofía no explica las cosas tal cual son, sino que ofrece opiniones subjetivas en términos lo más claros posible, a sabiendas de que cada reflexión en voz alta será siempre refutable, debatible y mejorable.
De verdad, dadle una oportunidad: para tratarse de filosofía es poco denso y académico.

lunes, 27 de agosto de 2012

Mentiras populares (Bruno Cardeñosa).



Quizá exagerando un poco, o puede que no, leer el presente comentario os va a suponer una tentación enorme y corréis el peligro de caer en las redes del libro igual que yo. Estaba leyendo un par de cosillas estos días y, en mi habitual visita a alguna biblioteca, vi éste sobre leyendas urbanas, me atrajo, lo tomé prestado… y en dos días he estado enganchado descubriendo supuestas verdades de común aceptación, sin poderlo dejar hasta terminarlo.
El autor, después de trabajar varios años en el programa de radio La Rosa de los Vientos, de Onda Cero, y crear una sección dedicada a falsas creencias, decidió recopilar y comentar las que a su entender resultaban más llamativas o interesantes.
Lo que más me ha gustado es, por una parte, que no se detiene en leyendas urbanas más o menos típicas o clásicas –que también-, tipo la mujer de la curva, el bote de mermelada y Ricky Martin o secar al perro en el microondas, sino que expone otros muchos casos más actuales; por otro, expone las razones por las que estas historias se creen y se aceptan, que puede ser el intentar destruir o dañar la imagen de alguna impresa o simplemente un deseo inconsciente de resistirse a los cambios, a lo raro, a los avances científicos, etc.
Cardeñosa, incluyéndose a sí mismo, indica que todos somos crédulos en alguna ocasión; y es verdad, porque al leer este libro os daréis cuenta de que hay unas cuantas cosas que dabais por ciertas sin serlo. Da las claves generales para aprender a detectar (o al menos para ser más crítico) una leyenda urbana.
Así, por ejemplo, ¿a que todos conocemos a alguien que dice haber asistido a un individuo con una botella metida en algún orificio innombrable en el hospital? ¿Qué tal lo de quedarse embarazada porque el semen se diluyó en donde te bañabas? ¿Has oído hablar de Juan Carlos I, que yendo en su moto alguna vez echó una mano a alguien en apuros? ¿Es cierto que George Bush tiene un coeficiente intelectual bajo y que fue pillado en una foto leyendo un libro que estaba boca abajo? ¿Verdad que no hay tumbas de chinos en los cementerios porque vaya usted a saber dónde acaban sus cuerpos? ¿Cuánto sabe Nostradamus? ¿Y si te hacen una copia de la tarjeta cuando vas al cajero? ¿O si a tu hijo le dan un caramelo con droga a las puertas del cole? Bueno, y todo eso no es nada, porque podrían secuestrarte para una snuff movie, o para dormirte y usarte para tráfico de órganos, o si estás buceando en un lago te podría absorber un hidroavión que recoge agua para apagar un incendio. O también podría ser que la gripe aviar te matase si no tienes Tamiflú (la empresa que lo comercializó –sin que luego muriese nadie de esa gripe- estaba dirigida por Donald Rumsfeld), o que la policía te multase por descargarte una película de internet, o que tu salud se deteriore si no bebes dos litros de agua al día. ¡Y no digamos si no miras el número del tetra brik que te indica cuántas veces ha caducado y ha sido repasteurizada! Y si todo eso no te preocupa, a lo mejor los cacos ya han dejado la señal que sea en tu portal y te van a robar cualquier día de éstos…
En fin, éstas y muchas otras leyendas urbanas te vas a encontrar aquí. Te encantará leerlo y desde luego me parece un regalo magnífico para cualquiera. ¡No te lo pierdas!
Por cierto, si no copias y pegas en tu muro este comentario del libro antes de dos días, próximamente recibirás una llamada con malas noticias sobre un familiar cercano…

miércoles, 22 de agosto de 2012

Flow (Mihaly Csikszentmihalyi)



Título en la edición en español: Fluir.
Se trata de un libro de divulgación, que podríamos clasificar como de psicología, y que a pesar de estar escrito en la década de los noventa sigue plenamente vigente.
El autor habla del “flow” que sentimos cuando hacemos una actividad que nos agrada. Explica en qué ámbitos –al final todos- de la vida podemos encontrar ese agradable estado, qué hay que hacer para saber alcanzarlo, por qué a pesar de que estar sentado en un sofá nos realiza menos es lo que solemos hacer la mayor parte del tiempo, y en definitiva las características de la actitud necesaria para encontrar el modo de vivir con más plenitud lo que hacemos. Hay conclusiones sorprendentes, basadas todas –grosso modo- en el hecho de que a menudo las cosas dependen de cómo las vemos más que de las cosas en sí, como que uno puede disfrutar de un trabajo que para otros sería aburrido y mecánico, o no disfrutar de una actividad que aparentemente tiene toda la pinta de ser agradable.
No puedo explicar mejor el contenido del libro. Sólo puedo decir que merece muchísimo la pena, que no es en absoluto un libro de autoayuda y que es imposible leerlo sin aprender alguna cosa útil para nuestra vida diaria.
Que luego lo aprendido lo pongamos en práctica depende de nosotros, claro. Porque si algo deja claro el autor es que hace falta un esfuerzo para lograr disfrutar de lo que se hace.