viernes, 24 de mayo de 2013

El misterio de la casa embrujada.



Título original: Hawkeye Collins and Amy Adams in The Mystery of the haunted house.
Autor: M. Masters
He releído las aventuras de esta pareja de amigos que se encuentran a todas horas pequeños misterios para resolver. La particularidad reside en que uno de ellos dibuja en su libreta la escena de los hechos (del robo, de las cacofonías, del secuestro…) y el lector, prestando atención a la ilustración, debe averiguar cómo han sucedido los hechos investigados. La solución a cada caso se encuentra en las últimas páginas del libro escrita con las letras al revés, de modo que hay que leer al trasluz o en un espejo para solucionar el enigma.
Por supuesto, los casos a resolver son enormemente simples para un adulto, pero de pequeño la cosa tenía bastante gracia.



miércoles, 22 de mayo de 2013

Una cierta sonrisa (Françoise Sagan).







Título original: Un certain sourire.
La protagonista sale con Bertrand, a quien quiere de una cierta manera, y cuando es presentada a un amigo de éste, Luc, se va fijando en él y comienza una relación especial paralela.
Éste es el planteamiento de la novela. Dominique, en las páginas del libro, reflexiona una y otra vez sobre lo que está haciendo, lo que le aporta esa nueva relación, sobre lo que gana y lo que pierde, sobre lo que quiere y lo que necesita.
Diría, entre comillas, que se trata de una novela algo femenina, en el sentido más ñoño o negativo del término. Hay mucha rallada mental, escrita eso sí con delicadeza y tacto, y la novela es poco más que eso. Debo añadir que a mí no me ha disgustado y que además es una historia bastante corta.
Sin embargo, me cuesta imaginar que alguien venga a contarme que le ha parecido la mar de interesante o atractiva.

lunes, 20 de mayo de 2013

Sarah´s Key (Tatiana de Rosnay).




Aunque es un tema que ha de mantenerse vigente siempre, yo ya hace tiempo que estoy cansado de ficción –sea cine, literatura o de otro tipo- en torno al tema del holocausto nazi. Este libro lo vuelve a tratar y de primeras eso no me hizo mucha gracia a la hora de comenzarlo. Sin embargo me he encontrado con una historia que atrapa, con momentos muy duros, con dilemas morales y con cierto interés por sacar a la luz, una vez más, hechos que ocurrieron en la realidad, aunque los personajes de la novela sean absolutamente ficticios.
Durante buena parte de la novela el lector se encuentra dos historias, de las cuales la primera tiene lugar en 1942 y la segunda en la actualidad. Poco a poco ambas historias empezarán a tener algo en común debido al interés de una periodista en averiguar nuevos datos sobre ciertos hechos acaecidos en el París de aquel año. Hechos que se nos narran a través de lo que acontece a una familia judía en una inesperada redada ordenada por los alemanes con el fin de trasladarlos a un campo de concentración.
Este libro tiene la capacidad de interesar desde la primera página y está narrado de un modo sencillo. En todo momento los hechos son perfectamente creíbles, tanto los históricos como los puramente ficticios; y aunque el peso final cae, me parece, más hacia la ficción que al reflejo histórico (pues la autora buscaba acercar los hechos de 1942 desde un punto de vista actual), recomiendo sin dudarlo la lectura de la novela, que deja la sensación de haber sido cuidadosamente estructurada y terminada. Probablemente os gustará y jamás podréis olvidar alguno de los momentos de la narración.

domingo, 12 de mayo de 2013

Rastro de muerte (Mercedes Manero)



Pocas veces seré tan breve al hablar de uno de los libros que acabo de leer. Bien por falta de conocimiento histórico del momento en que se desarrolla, bien por la algo enrevesada prosa de la autora, me ha costado en todo momento seguir con claridad los acontecimientos que narra la novela.
Un tal Villamoza regresa a su ciudad natal, donde no dejó buen recuerdo, para tratar de alcanzar algún tipo de cargo que le permita cambiar las cosas. Procura, sin éxito, rodearse de gente que le apoye en su tarea. La novela viene a contar los numerosos escollos, políticos y personales, con que este personaje se topa y el modo que busca de sortearlos, con mayor o menos suerte.
El caso, como decía, es que a veces hay saltos en el tiempo casi inexplicados, donde se omiten (o se espera que el lector presuponga o adivine) algunos hechos. A menudo me ha creado confusión el intentar entender el cargo político, militar, etc. que cada personaje ocupa y el poder que en consecuencia detentaba. De modo que poco más he ido haciendo que intuir que ahora éstos se salían con la suya y ahora los otros. Parece ser que hay una película y seguro que si la veo me entero de bastante más.
México será lindo, pero en este caso me ha parecido, ante todo, confuso.

viernes, 10 de mayo de 2013

Think of a number (John Verdon)





Título en español: Sé lo que estás pensando.

Un policía ya retirado, de grandes dotes analíticas que le permitieron destacar en su trabajo, recibe una petición de ayuda de un antiguo compañero del colegio: un desconocido le envía cartas con amenazas y logra descubrir el número en que había pensado antes de abrir el sobre y encontrarlo escrito.

Éste es el comienzo de la novela, de original planteamiento inicial aunque en el fondo no es más que otra historia de intriga en busca de un personaje misterioso con un plan malévolo que pone a algunas personas en peligro. Se trata de descubrir su identidad y el por qué de su modo de actuar antes de que se pierda alguna vida.

En mi opinión a la novela le cuesta coger ritmo, aunque la idea principal que acabo de citar anima al lector a seguir adelante. De repente empiezan a encadenarse una serie de hechos y es fácil quedar atrapado por los continuos e inteligentes intentos, por parte de los personajes de la novela, de ir encajando las piezas del puzle para encontrar a quien se oculta tras toda la trama.

Como el objetivo con que uno se acerca a un libro como éste es entretenerse y tener ganas de seguir leyendo, bastará con decir que lo cumple y que puede merecer la pena, aunque no tiene mayor trascendencia.

miércoles, 17 de abril de 2013

Sueño profundo (Banana Yoshimoto).


Título original: 白河夜船
Introduciré este libro a través de una pequeña curiosidad personal. Y es que, como saben quienes me conocen, a veces me busco compañeros de viaje en el mundo internetiano, de modo que es en el propio aeropuerto donde veo en persona por primera vez a quien va a estar en algún país del globo conmigo durante algunos días. Se trata de una idea original, que funciona más frecuentemente de lo que pueda parecer.
Así me encontré este libro. Mi compañero de viaje mientras visitaba varias ciudades búlgaras lo andaba leyendo y una vez lo terminó me lo regaló. Como si estuviese en mi destino que de un modo tan rocambolesco terminase llegando a mí.
Inicié la lectura entre divertido (por el despiporrante nombre de la autora) y decepcionado (al descubrir que no era una sola historia sino tres relatos, lo cual me disgusta per se).
Los tres relatos, Sueño profundo, La noche y los viajeros de la noche y Una experiencia, tienen protagonistas distintos pero un punto –por lo menos- en común: encontrarse en un momento vital algo oscuro, con poco movimiento, y cómo la situación llega a cambiar.
Creo que debo leer una historia larga de Yoshimoto para terminar de decidir si me atrae su escritura o no, ya que las narraciones breves no me dejan meterme del todo en lo que leo y me cuesta ser positivo valorando aquello que no he tenido tiempo de creerme y vivir. Pero, por decir algo, opino que se trata de unos relatos escritos con cuidado, con cierto tono personal, suave, elegante y pausado, en los que muchas cosas suceden en el pensamiento más que en la acción.
Puede valer la pena atreverse con Sueño profundo, aunque, dicho sea de modo positivo, la desidia que en ocasiones viven los protagonistas puede hacer realidad en el lector las palabras que dan título al libro. Se trata, pues, de una lectura que va un poquito más allá del mero pasar el rato, pero que se lee con facilidad.
 



domingo, 7 de abril de 2013

La Casta (Daniel Montero)




Lo bueno y lo malo de este libro es que cuenta lo que promete en la portada.
Se dan incontables ejemplos de los gastos excesivos y en buena parte injustificados que esos ciudadanos especiales que llamamos políticos tienen para llevar a cabo su labor: coches oficiales y su uso incontrolado, retención fiscal baja, contratación de familiares como asistentes, deuda debido al gasto de los ayuntamientos…
Por otro lado, se tocan temas como la ausencia de una institución que controle el número real de políticos (de todos los niveles) que hay en nuestro país, los excesivos gastos del Congreso por navidad, las pensiones eternas y enormes que conocidos políticos disfrutan y disfrutarán…
En definitiva, ejemplos innumerables de cómo es imposible controlar a quienes nos controlan, sean del partido que sean, grande o pequeño.
El libro resulta sin duda recomendable. Encontraréis muestra tras muestra de despilfarro. Sin embargo, personalmente me habría gustado algo más que un mero reflejo de una realidad que más o menos los que estamos fuera de La Casta ya imaginábamos; quizá, por ejemplo, una propuesta de cambio, ideas para transformar lo que sólo a Ellos complace.