jueves, 29 de noviembre de 2018

Arrugas (Paco Roca)


Título original: Rides.

Este cómic recibió el Premio Nacional del Cómic en 2008, y en mi opinión muy merecidamente.
Fue comenzar a leerlo y darme cuenta de que anteriormente había visto la película homónima, a pesar de lo cual no me importó revisar la historia.
Lo mejor que te puede pasar, y ya no será el caso de quien lea estas líneas, es desconocer de qué trata. Es enseguida, en la segunda página, cuando lo descubrimos: un matrimonio, desesperado con la demencia del padre de él, decide llevarlo a una residencia. Emilio no es consciente de lo que le sucede, o solo parcialmente. Veremos, ni menos ni más, cómo se desenvuelve en ese nuevo lugar, las actitudes de sus compañeros en su día a día y si su problema de salud va a más.
El encanto de este cómic consiste esencialmente en tratar un tema delicado con ternura, cariño y un poquito de humor, y por supuesto transmitiendo el pesar que los familiares de estos enfermos sienten y la tristeza que una residencia contiene inevitablemente.


domingo, 21 de octubre de 2018

El caminante (Jiro Taniguchi)


Título original; Aruku hito (歩くひと).

En esta recopilación de historias cortas se muestra lo más sencillo del mundo: algunos personajes, principalmente el hombre de la portada, deteniéndose a observar paisajes y personas de su entorno: unos niños que juegan, el paseo de su perro, los pájaros, la costa... La intención de Taniguchi parece ser la de destacar la importancia de apreciar lo que nos rodea, poner la intención en apreciar lo más sencillo y quizá interactuar con sencillez y empatía.
Hay pocas palabras en buena parte de las breves historias (o más bien paseos), así como poco color más allá del blanco y el negro. Que el lector disfrute o no de estas páginas dependerá de cuán abierto se encuentre en su momento vital a apreciar esta propuesta; podrán parecerle historias sin argumento y demasiado insulsas o una oportunidad para limitarse a observar, a darse un rato de paz y a apreciar quizá más que nunca del dibujo de las viñetas y lo que nos sugieren.
No puedo evitar recomendar otro título de este autor, Barrio Lejano, que ya comenté hace un tiempo, y que aun partiendo de una premisa fantástica, ofrece una historia bonita que se lee agradablemente y deja un estupendo sabor de boca. 


miércoles, 26 de septiembre de 2018

La vida iba en serio (Jorge Javier Vázquez)


Me dieron de repente ganas de leer algo intrascendente y entretenido, y entre este autor, Maxim Huerta y Boris Izaguirre, terminé eligiendo al conocido presentador del mundo rosa.
En esta novela totalmente autobiográfica, Vázquez cuenta el momento de su vida en que abandona Badalona para comenzar a trabajar en Madrid y entrar, poco a poco, en el mundo de los cotilleos y de los famosos. En realidad terminará hablando principalmente de su infancia y de su familia, por lo que los temas más importantes serán continuamente la relación con sus padres y hermanas, los insultos por afeminado en la escuela, el descubrimiento de la sexualidad y la ocultación de su homosexualidad a la familia, etc. 
Desde un punto de vista literario supongo que hay poco que comentar. Por lo demás, se lee en cuatro bocados, como si él mismo te lo estuviera contando tomando un café en una terraza, y permite conocer perfectamente su modo de ver las cosas y de salir adelante.
Lo cual es mucho teniendo en cuenta que a mí este presentador ni me va ni me viene.

domingo, 23 de septiembre de 2018

El curioso mundo de Calpurnia Tate (Jacqueline Kelly).



Título original; The curious world of Calpurnia Tate.


Ésta es la continuación del libro "La evolución de Calpurnia Tate", cuya crítica hice hace un tiempo diciendo básicamente que se leía bien pero que no merecía la acogida apabullante que el público le estaba brindando. 
En este volumen lo que encontramos es exactamente lo mismo que en el anterior: se nos cuenta una temporada de la vida de Calpurnia, que vive en 1900 en Texas, tiene unos trece años y seis hermanos varones. Lo que más le gusta es pasar ratos con su abuelo, quien le enseña a conocer el mundo vegetal y animal con sus experimentos y permitiéndole leer algunas obras de Darwin. De nuevo, la chica se encontrará con que la sociedad y su propia familia, por el hecho de no ser varón, la ha de encaminar en un futuro no muy lejano al matrimonio, a las labores del hogar y a menesteres similares, y deberá sufrir la práctica de media hora de piano diaria, tejer guantes para sus hermanos, etc. 


El primer volumen, dentro de lo que cabe, tenía su encanto al ver la relación profesor-alumna entre el abuelo y la muchacha, así como la introducción de avances tecnológicos de comienzos del siglo XX. El problema con esta segunda parte es que, para bien y para mal, no hay ni menos ni más que eso, de modo que se lee bien, hay algunos personajes entrañables y de nuevo logramos entrar en el mundo de Calpurnia, Pero es como demasiado igual que el anterior, el argumento esta vez es escaso y por tanto solo parece como un pequeño episodio más de su vida sin grandes acontecimientos.
Además, igual que sucedía con la primera parte, termina como de sopetón, sin un final medianamente cerrado, con lo que queda claro que la autora piensa escribir quinientas partes más mientras funcione. 
A pesar de todo, como dije, lo he leído a gusto, tiene narices.

martes, 4 de septiembre de 2018

Bellas durmientes (Stephen y Owen King)


Título original: Sleeping beauties.

En esta novela se nos cuenta lo que acontece en el planeta, y en concreto en una pequeña localidad estadounidense llamada Dooling: algo tan asombroso como que, de repente, algunas personas se ven envueltas en capullos al quedarse dormidas y ya no despiertan. Pronto se descubre que es mejor dejar dormir a quienes se encuentran en ese estado y, lo que es más sorprendente, que los afectados son exclusivamente mujeres. Desde ese momento, las mujeres luchan por no dormir, algunos hombres comienzan a vivir sin ellas, o cuidando de las mujeres dormidas, y surge la pregunta: ¿qué está pasando y cómo puede solucionarse?
Sin adelantar mucho más, eso es lo que puedo contar de esta novela del famosísimo Stephen King y su hijo Owen. Cabe señalar ya de entrada que estamos ante más de setecientas páginas, por lo que hay que mentalizarse de que es un tocho de cuidado. Quienes conozcan ya al autor medianamente bien sabrán. y este título no es una excepción, que se enrolla como las persianas y que a menudo el cuarenta por ciento de páginas habría sido más que suficiente para contar la misma historia. Esa extensión la utiliza el autor a menudo para mezclar lo creíble y lo irreal, lo mundano y lo inexplicable, y eso o gusta o no al lector, no hay más.
No conozco con amplitud la obra de King, pero a grandes rasgos diría que sus libros de terror fueron los de sus principios, y que en la actualidad sus historias, me puedo equivocar, de terror tienen poco y se quedan en lo raro, lo inexplicable, y poco más. Si al lector le apetece dejarse llevar por una lectura medianamente entretenida, fácil de leer y se pone a ello con pocas expectativas, saldrá satisfecho; si no, seguramente termine pensando que el libro es una chorrada y que de no haber sido escrito por los King quizá jamás habría visto la luz.
Lo que quizá cabe destacar es que la lectura invita, sin duda, a reflexionar sobre la importancia de las mujeres en la sociedad y los cambios que en relación a ellas todavía se deben producir para llegar a un mundo más agradable, justo y armonioso.

martes, 28 de agosto de 2018

Vivir desde el corazón (Nirmala)



Tras un profundo despertar en India en 1998, Nirmala se ha dedicado a ofrecer satsang, es decir, algo así como poner a disposición de quien lo desee su conocimiento para mejorar su nivel de conciencia. En este libro nos invita, tal cual señala el título, a mirar las cosas ya no desde la mente como de costumbre sino desde el corazón, desde el amor que somos, y no tanto esperando encontrar el amor en lo que está fuera de nosotros, sea personas, objetos o experiencias. Esa idea de poner amor en las cosas desde nuestro interior hacia afuera, y no a la inversa, se repite constantemente en estas páginas. De continuo se sugieren reflexiones y ejercicios para tratar de cambiar la perspectiva y observar qué sucede.
A mí particularmente me da la sensación de que estas páginas encierran una sabiduría absoluta, una verdad total, solo que también siento que para llegar a observar y sobre todo sentir, valga la redundancia, lo que se indica en el texto es necesario o muy recomendable escucharlo de boca de alguien, ser guiado, porque si no es muy sencillo, como me ha sucedido a mí, agotarse del tono casi místico de la cantinela de mirar desde el corazón, hacer algún ejercicio y lograr quizá algún momento bonito pero después cansarse de ello en tres minutos y, por supuesto, ni por asomo conseguir trasladar esos consejos a la vida diaria.
A pesar de todo, sí que me ha ayudado, como digo con poco éxito por ahora pero algo es, a intentar cambiar la perspectiva y, al menos 
de vez en cuando, acordarme de las sugerencias que ofrece. 
Finalmente, debo decir que la edición es malísima; no estoy seguro de cuál es el idioma original en que fue escrito, pero hay continuos errores gramaticales y ortográficos en la traducción.
Si te llama la atención esta lectura, se puede encontrar gratuitamente en internet, ya que el propio autor así lo ha querido.

domingo, 19 de agosto de 2018

La librería ambulante (Christopher Morley)



Título original: Parnassus on wheels.

Este título es un clásico de la novela norteamericana del siglo XX, publicado en 1917. Yo lo desconocía, y al caer en mis manos me ha supuesto una agradable sorpresa.
Habla de Helen McGill, una mujer cuarentona y regordeta que se encarga casi sola de llevar su granja mientras su hermano apenas colabora, pues se dedica a escribir y ha sido reconocido por la reciente publicación de una novela. Un día el señor Mifflin se presenta en la granja cuando el hermano no está; le indica a la hermana que es a él a quien desea venderle El Parnaso, el carruaje-librería móvil que construyó con sus propias manos y que le ha permitido llevar la lectura por muchos pueblos. Enamorado de la literatura, desea que un buen escritor como Andrew prosiga con tamaña labor mientras él se retira a Brooklyn a escribir su primer libro. Helen decide repentinamente que está cansada de hacer siempre lo mismo y en un arrebato compra ella El Parnaso y abandona la granja antes de que su hermano regrese y se lo reproche.
Éste es el planteamiento inicial de la historia. Si me ha agradado la lectura ha sido, primero, por esas ganas de cambiar, de probar algo nuevo, de la protagonista, así como por los tranquilos y bonitos diálogos de la misma con el antiguo dueño de la librería ambulante mientras, cada uno con destinos diferentes, comparten asiento rodeados de libros. También por las numerosas referencias literarias del profesor-librero. ¿Qué será de la granjera, ahora librera? ¿Y se cumplirá el sueño del anterior dueño de la librería? ¿Será tan bonita la aventura como pensó Helen al principio o no, o puede que incluso mejor?
Lo cierto es que conforme nos acercamos al desenlace de la novela ésta se vuelve algo previsible y tópica y ese toque de ilusión y de buscar los sueños queda algo diluido. Pocas cosas suceden durante estas no demasiadas páginas, y me cuesta explicar bien por qué a pesar de todo recomiendo su lectura. Seguramente la clave resida en los dos protagonistas, cuyo encanto embelesa. 
Algo tiene, en fin,  para que, como comencé señalando, sea ya un clásico de la literatura norteamericana.