viernes, 18 de noviembre de 2016

Alfredo el Grande. Vida de un cómico (Marcos Ordóñez)



Hablar de Alfredo Landa supone pensar en lo español tradicional, chicas corriendo en bragas tras un hombre normalito (o el hombre tras ellas más bien), una persona seria y con carácter… Y de eso habla él mismo en las decenas y decenas de horas grabadas de las que surgen estas más de trescientas páginas, que comienzan con su infancia, como no podía ser de otro modo. El lector conoce sus comienzos, el modo en que se fue enamorando de la profesión, cómo se fue ganando la vida. 
Landa, además, cita en orden cronológico cada uno de sus trabajos y los explica con pelos y señales: por qué aceptó hacerlos, qué actores participaban con él y cuáles eran buenas personas y buenos profesionales, qué directores prefirió, cómo preparaba sus personajes…
Es muy de agradecer que también haga referencia a dos cuestiones que a menudo vienen a la cabeza al pensar en él: por una parte, su participación en películas malas de narices –éste y otros calificativos los usa él mismo una y otra vez- achacándolo a veces a la mala suerte y otras a la mera necesidad de ganar algo de dinero para subsistir; y por otra, su talento para trabajar con profesionalidad en proyectos de envergadura, faceta que estima a veces olvidada.
He leído todas sus páginas con mucho interés. Sus explicaciones animan a ver una buena parte de sus películas, pues comenta aquello que más le gusta y los porqués, y acerca el mundo de los actores (con nombres archiconocidos como Sazatornil, Sacristán, Rafaela Aparicio y decenas y decenas más antiguos y más recientes) mediante certeras descripciones de sus características, tanto las mejores como las no tan buenas.

sábado, 5 de noviembre de 2016

El caballero invisible (Valerio Massimo Manfredi)



Título original: Il cavaliere invisibile.

El señor de Roquebrune, acompañado de su escudero, recibe la inesperada visita de Antonius Bloch, caballero de la Orden de los Templarios, encomendándole una misión de la que puede depender la reconquista de España frente a los moros. Desde ese momento, ambos personajes se verán perseguidos y sus vidas correrán peligro.
Esta novela cortísima, que apenas llega a las cien páginas, tiene como narrador al escudero, quien en mi opinión pasa a ser el personaje más carismático. Aunque el lector encontrará novelas mucho más desarrolladas y complejas, se lee con interés, permite disfrutar del género de aventuras y deja con las ganas de conocer otros libros más extensos del autor.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Muchas vidas, muchos maestros (Brian Weiss)




Título original: Many lives, many masters.

El doctor Brian Weiss relata las sesiones de terapia que tuvo durante un par de años con Catherine, una de sus pacientes. Recurriendo a la hipnosis, descubrió que ésta accedía a vidas anteriores y daba información que ella en su vida actual y consciente desconocía. Además de eso, los maestros guía de Catherine dieron información acerca del aprendizaje de una vida a otra, consiguiendo por un lado un cambio de mentalidad absoluto en Weiss y una curación absoluta y rápida de aquellos miedos que habían llevado a Catherine a su consulta.
En el libro la terapia de Catherine ocupa casi la totalidad del relato, acompañado de aclaraciones de Weiss acerca de la objetividad y análisis científico –dentro de lo posible- con que se acercó a esta inusitada experiencia que le llevó finalmente a querer narrarla en este libro. El lector se verá obligado finalmente a decidir que o todo es un conjunto de zarandajas olvidables o bien, como Weiss señala, la vida que vivimos es solamente una más y somos seres inmortales en proceso de aprendizaje. 

jueves, 27 de octubre de 2016

El cementerio de los ingleses (José María Mendiola)




Una chica inglesa viaja a un pueblo cercano a San Sebastián con el propósito de averiguar qué fue de un lejano antepasado suyo, cuya tumba va a visitar. Pablo, un chico solitario, se topa con ella y deciden investigar juntos.
Por el camino la narración nos mostrará un romance, una joya, textos antiguos… y será una lectura sencilla y entretenida. Sin embargo, quizá por estar destinada a un lector juvenil, casi infantil diría yo, el desarrollo es escaso y cuando empieza a resultar interesante termina sin explicar algunos de los hechos. Yo le habría añadido más acontecimientos una vez entrados en faena.
Para cuatro viajes largos en tranvía. Me asombra haber leído la 21ª edición…

lunes, 24 de octubre de 2016

Epiléptico (David B.)



Título completo: Epiléptico. La ascensión del gran mal.
Título original: L'Ascension du Haut Mal.

En esta novela gráfica autobiográfica (perdón si suena redundante…) David B. cuenta su infancia y adolescencia y destaca a su hermano, que sufre ataques de epilepsia con frecuencia. A raíz de ello, su relación con él se llena de matices opuestos y su familia busca decenas de maneras de sanar la enfermedad.
Particularmente me ha interesado poco lo que me ha contado este cómic. Hasta prácticamente la última página es todo el tiempo lo mismo: ataques de epilepsia, la familia acude a un nuevo médico o terapeuta alternativo, vemos los modos que ambos hermanos tienen de evadirse de su realidad… y poco más. Todo ello una y otra vez. Como se leía con rapidez he resistido hasta el final, si no para rato.
Eso sí, como sucede prácticamente siempre que decido sin duda que algo no me ha gustado mucho, resulta que esta novela gráfica es todo un hito en el mundillo por decenas de razones, desde su modo de usar el color negro hasta el rico contenido y posibilidad de lectura (la historia de Francia y Antigua, las terapias, la familia…). 
Hagan ustedes caso a quien consideren. Yo, personalmente, salvo la originalidad de darle visibilidad a esta enfermedad y destacar que hasta hace no tanto se veía como casi una maldición del demonio, no he encontrado nada que me llamase la atención.

lunes, 17 de octubre de 2016

Sé quién eres (Yrsa Sigurðardóttir)



Título original: Ég man þig.
La novela trata de tres personas, un matrimonio y una amiga común, que deciden salir de la capital islandesa durante unos días con el objetivo de remodelar una antigua casa en un pueblo abandonado y transformarlo en hotel. La predisposición de dos de ellos no es buena inicialmente, y su actitud empeorará cuando descubran que apenas tienen cobertura telefónica, que el trabajo que les espera es mayor del que desearían y que, poco a poco, los ruidos en la casa y las sensaciones desagradables les invaden. Por otra parte, la novela también narra el trabajo y rutina diarios del psiquiatra Freyr, que perdió a su hijo tres años atrás sin saber aún qué ha sido de él y cuyo trabajo le lleva inesperadamente a toparse con pistas que pueden llevarle a encontrarlo.
Habiendo demostrado, con las líneas previas, que se puede contar de qué trata un libro sin explicar demasiado (a diferencia de lo que avanza la contraportada de la novela, que da algún detalle que otro que quizá debiera callar), daré mi opinión sobre la novela diciendo que en esencia soy poco amigo de las historias con contenido sobrenatural, y ésta lo es. Esencialmente me creo más aquello que sé que es real, como un asesino con un cuchillo en la mano o un terremoto, y no tanto lo esotérico. Sin embargo, aunque hasta la mitad de la historia me ha resultado poco más que entretenido, luego el libro me ha ido atrapando y lo que denomino sobrenatural, como está presente en una medida justa y medianamente creíble y soportable, ha terminado resultándome hasta interesante e intrigante.
Al final resulta ser una historia bastante estructurada que hasta puede dar algo de miedo y que, sin ser más que de puro entretenimiento, probablemente deje en el lector alguna sensación e imagen que persista en la imaginación un poco más de lo que suele ser habitual en lo que parece poder considerarse ya un best-seller.

sábado, 8 de octubre de 2016

The burning court (John Dickson Carr)



Título en la edición en español: El tribunal de fuego.

A lo largo del siglo XX, el prolífico escritor publicó numerosas novelas de misterio que se caracterizan por mostrar asesinatos difícilmente explicables. En el caso de esta novela, la única testigo del crimen asegura que había una mujer disfrazada frente a la víctima, en su dormitorio, pocas horas antes de que fuera asesinada y que la mujer desapareció por una puerta que enseguida se descubre que no existe. Todo eso se adereza con un cadáver que desaparece y similitudes inexplicables con brujerías de doscientos años antes.
Es la tercera novela que leo de este autor y saco las mismas conclusiones que de las otras dos novelas: escribe de un modo atractivo, propone crímenes muy originales, ofrece algunas sorpresas potentes durante el desarrollo de la trama y en el desenlace deja algo de desencanto porque la identidad del asesino no suele ser particularmente llamativa o sorprendente. Sin embargo, entretiene con creces y merece, por lo menos, dejarse engatusar por alguna de sus novelas.