sábado, 31 de octubre de 2015

Donde el corazón te lleve (Susanna Tamaro)




Título original: Va' dove ti porta il cuore.

Una señora ya mayor escribe unas cartas a su nieta después de que ésta haya decidido comenzar a vivir sola en otro país. Mediante esas reflexiones escritas, la abuela cuenta secretos de su vida, reflexiones del tiempo pasado con la nieta y hechos quizá nuevos para ella de la relación abuela-madre. A través de esas líneas conocemos en profundidad los pensamientos de la abuela.
Esta vez ha sido una relectura. Ya conocía esta novela de hace muchos años, más de diez, y la sensación actual se ha correspondido con el recuerdo: es un libro profundo, íntimo, personal, en el que la relación abuela-nieta y abuela-hija quedan perfectamente desgranadas. Tamaro tiene un modo sencillo y a la vez poderoso de explicarse, de transmitir la relación tan especial, y no siempre positiva, entre dichos miembros de una misma familia.
Quizá pueda resultar algo lenta, ñoña o trasnochada a los lectores que busquen principalmente pasar el rato.


martes, 13 de octubre de 2015

El gato que venía del cielo (Takashi Hiraide)




Título original: Neko  original: ue venno kyaku.

El encanto principal de esta novela reside en colocar a un gato como su eje central y en describir a las personas que viven en su entorno a raíz de sus movimientos y visitas. Un matrimonio acude a vivir a una nueva casa situada, jardines mediante, junto a las de una señora mayor, otro matrimonio más viejo… y este matrimonio tiene un gato. Le llaman cariñosamente Chibi. Toma confianza poco a poco y cada vez se adentra más en su casa y en su vida; incluso recolocan aspectos de sus vidas para pasar más tiempo con el nuevo amigo.
Desde luego, esta novela es recomendable para quienes adoren estas criaturas. No es mi caso, quizá por ello me limito a poco más que admitir el buen hacer o la originalidad de Hiraide al crear un personaje curioso en forma de gato. Por lo demás, se me ha hecho algo lenta y sosa y la primacía de la descripción sobre el diálogo era cansina y repetitiva.

domingo, 4 de octubre de 2015

Mendelssohn is on the roof (Jiří Weil)



Título original: Na střeše je Mendelssohn.

De esta novela checa no he encontrado edición en español. Comenzaré por decir que su título traducido vendría a ser “Mendelson está en el tejado”, lo que hace referencia al hecho real de que los nazis mandaron bajar la estatua de Mendelson de un edificio de Praga y el encargado de ello, al desconocer cuál de las figuras que se encontraban en el tejado era Mendelson, ordenó hacer descender la de la nariz más grande, que resultó ser Wagner. 
En uno de los free walking tours, o visitas guiadas a pie, que se pueden hacer en Praga, la guía citó esta novela. Tal premisa parecía muy simpática e interesante y prometía mucho.
Sin embargo, aparte de esta anécdota, y de que la novela viene avalada por buena crítica, por el encumbramiento a genial autor checo de Weil, por el prefacio de Philiph Roth… a mí no me ha logrado interesar en casi ningún momento. 
Qué duda cabe de que este texto tiene un gran interés por el mero hecho de que su autor vivió en primera persona el holocausto nazi, pues logró sobrevivir al mismo fingiendo su propia muerte y escondiéndose hasta que los rusos aplastaron a los alemanes. Ello le permite narrar los acontecimientos sabiendo lo que dice. Pero claro, esto es una novela y, más allá de su valor testimonial, cabe esperar cierta trama, cierta capacidad de provocar interés por los personajes… y poco de eso hay, salvo alguna excepción. Para mi gusto hay demasiados personajes, éstos aparecen en algunos fragmentos diseminados a lo largo de capítulos distantes entre sí, y si bien, repito, reflejan muy bien la demencia de los nazis y el día a día horrible del holocausto, aportan poco más que eso.
Queda, por tanto, en manos del lector decidir si su valor histórico le parece suficiente motivo para leer el libro o no. Puede que, después de todo, este tema haya sido ya tan tratado en otras novelas y películas que este texto, publicado en torno a 1960, haya perdido un poco de interés o, al menos, de capacidad de aportar nueva información a quien se acerque a él.


martes, 22 de septiembre de 2015

Una mochila para el universo (Elsa Punset)



La conocida divulgadora, hija de Eduard Punset, pretende hacernos el camino más sencillo a la hora de lidiar con nuestras emociones. Para ello propone diversas “rutas” que, tras una explicación justificada a menudo por experimentos científicos recientes, conducen a pasos más o menos sencillos –aunque siempre requieren cierta voluntad- para mejorar nuestras emociones y en definitiva hacer más saludable nuestro estado mental.
Así, a lo largo de las páginas, se tratan temas como los modos de transmitir cariño, la gestión de las emociones negativas, cómo vencer la pereza, cómo desarrollar la creatividad, en qué consiste realmente tener suerte…
A menudo con este tipo de libros divulgativos me sucede lo mismo: los leo a gusto, con cierta avidez, y me animan y me transmiten buen rollo. Además permiten reflexionar y aprender. Sin embargo, tratan tantos temas que me queda la sensación de que se pasa un poco por encima de todos y el lector guarda finalmente poco poso.

Quizá hay que tomar esta amena lectura como un paseo superficial por cuestiones interesantes que puedan encauzar a quien lo desee a textos más concretos que le permitan desarrollar su autoconocimiento.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Inferno (Dan Brown)



Título en la edición original: Inferno.
En esta novela del archifamoso Dan Brown se recupera el personaje del profesor de simbología Robert Langdon, quien al comienzo se encuentra por sorpresa en Florencia. Por sorpresa porque sufre de amnesia y no recuerda cómo ha llegado ni por qué. A partir de ese momento se sucederán una sorpresa tras otra y se encontrará con acontecimientos que pueden poner el mundo en peligro.
Como me sucedió con muchas de sus otras novelas de este autor, me ha atrapado en casi todo momento. Aunque no es más que una novela de entretenimiento, lo es con mayúsculas, ya que Brown es uno de los pocos autores a los que me acerco con tranquilidad cuando escribe libros de más de quinientas páginas. En este caso, para bien o para mal, ofrece lo mismo de siempre: una narración casi lineal, varios personajes cuyas acciones se suceden a la vez y confluyen, sorpresas casi en cada capítulo, enigmas y sus soluciones relacionadas con monumentos y objetos históricos (esta vez principalmente en Italia)… Hasta el “malo”, que siempre se mantiene oculto hasta el final, es predecible –su identidad y el modo que tiene Brown de ocultarlo para después sorprendernos- si analizamos cómo lo ha hecho en otras novelas suyas.
En fin, un tocho muy entretenido que es difícil dejar hasta que se termina. 


lunes, 14 de septiembre de 2015

No estamos locos (El gran Wyoming)



En estas páginas Wyoming da rienda suelta a su habitual ironía para exponer datos probados que claman al cielo. Datos que vienen a confirmar lo que es de todos sabido: que muchos aspectos de nuestro país funcionan torpemente porque los gobernantes que votamos apenas miran por nosotros. De modo que podría decir que en esencia no he descubierto nada que no supiera o supusiera antes de la lectura, pero sí que he conocido referencias explícitas, información concreta, que provocan vergüenza ajena y que, no cabe duda, abrirán la mente del que aún crea que quienes salen por la tele nos muestran el iceberg completo.
Lo que yo me temo es que en buena parte del mundo el panorama debe de ser similar, pero claro, no nos lo cuentan porque no interesa…

martes, 8 de septiembre de 2015

Eñe, Cosecha Eñe 2009.



Esta “revista para leer”, como se autodefine, propone anualmente concursos de relatos de diversa extensión en los que participan principalmente jóvenes de más de treinta países. Me limitaré a decir que en principio soy poco amigo de los relatos, ya que rara vez recuerdo alguno pasado un par de días, y que salvo algún caso particular, en general me han llamado lo suficientemente poco la atención como para olvidarlos enseguida. En todo caso, alguno de ellos despierta el interés, bien por su planteamiento original, bien por cómo está escrito, y sin duda se puede leer para pasar el rato.