Título original: The new Magdalen.
Resulta inevitable que adelante unas cincuenta páginas del libro para poder explicar de qué trata. En un escenario de guerra, dos damas inglesas (una de ellas enfermera) hablan sobre sí mismas mientras esperan a ver si los acontecimientos avanzan sin contratiempos. Grace Roseberry ha sido herida y la enfermera, Mercy Merrick, la atiende y consuela. Grace indica que planea ir a conocer a un familiar lejano en cuyo hogar, mediante la carta de presentación que su fallecido padre escribió, espera poder establecerse como dama de compañía. Mercy, en cambio, solo narra una pobre vida llena de desgracias, familia que no la ha atendido ni querido, trabajos ignominiosos para salir adelante...
Cuando una granada cae sobre la casa donde se hallan, un médico francés certifica el fallecimiento de Grace. Mercy, ante el inminente ataque alemán, decide quedarse allí con los enfermos graves o moribundos que cuida y, cuando los alemanes llegan, toma la decisión de apropiarse de los documentos de la fallecida Grace y adoptar su identidad. Presentarse en la lejana mansión que ésta mencionó y tratar de ser dama de compañía de la propietaria de la mansión podrá ser su salvación tras una vida de penurias. Mercy se encamina hacia allí y desconoce que un médico alemán detecta pulso en el cuerpo de Grace y consigue salvarle la vida...
Así que nos encontramos ante una historia donde el lector observará cómo Mercy, haciéndose pasar por Grace, disfrutará de una situación inmejorable mientras siente que ha hecho algo inadecuado. La verdadera Grace tratará, para su sorpresa, de llegar a la mansión y tomar lo que es suyo.
Esto es en esencia el nudo de la novela. Collins, que escribió algunas novelas a cuatro manos con Charles Dickens, suele narrar historias repletas de misterios, sorpresas, secretos que no deben ser desvelados, robos... Su modo de contar es tranquilo, pausado, lleno de detalle, y a menudo sus textos eran publicados por entregas, lo que mantenía en vilo al público durante mucho tiempo.
Quizá el mayor inconveniente que le encuentro a Doble engaño es que, a diferencia de otras novelas de este autor, el lector conoce en todo momento todos los detalles importantes de la trama: la nueva identidad de Merrick, el hecho de que los demás personajes no conocen quién es en realidad, etc. Por lo que no hay un misterio que descubrir sino que queda el asistir a cómo la protagonista gestiona su nueva vida, la progresiva complicación de su posición y la aparición de la verdadera Grace Roseberry. Si bien las páginas ofrecen pequeños ratos de suspense cuando se suceden determinadas escenas, en líneas generales no hay sorpresas o giros inesperados debido a detalles que el lector desconozca, por lo que la novela gira en todo momento sobre el mismo asunto y su encanto reside en averiguar cómo se desarrollan y resuelven los conflictos derivados de su decisión inicial.
Wilkie Collins era un autor leído y apreciado por Agatha Christie, quien tomó ideas de aquel para elaborar sus tramas sorprendentes. Para quien pueda sentirse interesado por leer textos más misteriosos, recomiendo alguno de los títulos más célebres de Collins, como La dama de blanco o La piedra lunar.
Quizá el mayor inconveniente que le encuentro a Doble engaño es que, a diferencia de otras novelas de este autor, el lector conoce en todo momento todos los detalles importantes de la trama: la nueva identidad de Merrick, el hecho de que los demás personajes no conocen quién es en realidad, etc. Por lo que no hay un misterio que descubrir sino que queda el asistir a cómo la protagonista gestiona su nueva vida, la progresiva complicación de su posición y la aparición de la verdadera Grace Roseberry. Si bien las páginas ofrecen pequeños ratos de suspense cuando se suceden determinadas escenas, en líneas generales no hay sorpresas o giros inesperados debido a detalles que el lector desconozca, por lo que la novela gira en todo momento sobre el mismo asunto y su encanto reside en averiguar cómo se desarrollan y resuelven los conflictos derivados de su decisión inicial.
Wilkie Collins era un autor leído y apreciado por Agatha Christie, quien tomó ideas de aquel para elaborar sus tramas sorprendentes. Para quien pueda sentirse interesado por leer textos más misteriosos, recomiendo alguno de los títulos más célebres de Collins, como La dama de blanco o La piedra lunar.
